Punto de vista de Miriam
La sonrisa de la reportera solo se amplió.
—Creo que deberías decírselo.
Mis ojos se abrieron de par en par ante su audacia.
—Es guapo, exitoso y está ridículamente bien construido —dijo dramáticamente, abanicándose—. Sinceramente, si un hombre así alguna vez me mirara como él te mira a ti, yo sería hombre muerto.
—¿Perdona? —Finalmente logré encontrar mi voz. Podría demandarte por invadir mi privacidad.
Ella gimió exageradamente.
—Ugh, no tienes nada de gracia.
—Pero h