Punto de vista de MiriamEra un domingo tranquilo y no tenía absolutamente nada que hacer.Y, para ser sincera, extrañaba a mi mejor amiga, Mia.En días como ese solíamos recorrer la ciudad, probando nuevas heladerías y riéndonos como si aún estuviéramos en la secundaria.Lo último que quería era pasar tiempo con mi familia. Ya me habían causado suficiente daño emocional para toda una vida.Sin embargo, aquella mañana había recibido un correo electrónico en el que se me informaba de que mi tarjeta de crédito había sido desbloqueada.Gracias, papá.Puse los ojos en blanco y me levanté de la cama.Entonces una idea maravillosa cruzó mi mente.Ahora que tenía nuevamente acceso a mi dinero, podía ir adonde quisiera.Estaba a punto de vestirme cuando mi teléfono vibró.{Supongo que debo felicitarte, querida hermana.}—Maldita acosadora —murmuré entre dientes mientras cerraba los puños.Antes de que pudiera procesar el mensaje, llegó otro.Conseguiste tu primer trabajo y, casualmente, es co
Leer más