Eso hizo que Rubí suspirara aliviada. Era fundamental que el Dr. White no descubriera pronto la marca de nacimiento; de lo contrario, le informaría a Marcus y su plan se complicaría.
Después de charlar un rato más, Marcus volvió a trabajar. Mientras tanto, Rubí sacó algunas notas de su mochila y empezó a repasarlas para ponerse al día con sus clases.
Por la noche recogieron a Dylan y cenaron juntos en familia. Después, lo llevaron a la sala de juegos para que jugara. Debido al estado de Marcus,