Mundo ficciónIniciar sesiónPero, con el carácter de Rubí, si ella llegara a enterarse, le sería imposible mantener una actuación tan impecable.
Rubí no era así. No podía creerlo. Le parecía simplemente imposible.
Tal como lo dijo Elliot, el guardaespaldas no se atrevió a decir una palabra más. Solo inclinó la cabeza y respondió con sumisión:
—Sí, señor.
—¡Fuera de aqu&ia







