Intuyendo lo que venía, trató de guiarla con suavidad:
—Bueno... si te refieres a lo que pienso...
—Como había otras personas alrededor, era incómodo hablarlo. Pero ahora que estamos a solas, seré directa —interrumpió Rubí—. Cuando me estaba ahogando, sentí un dolor punzante en la zona de mi marca de nacimiento. Fue tan intenso que me dejó sin fuerza, como si me hubiera paralizado. No pude moverme, no pude nadar... y eso provocó el ahogamiento. Después, cuando me rescataron, mi cuerpo estaba he