Mundo ficciónIniciar sesiónActo seguido, se cambió el bañador frente a Rubí, quien soltó un grito ahogado y apartó la mirada, sin atreverse a observarlo.
Marcus lo hacía a propósito. Al verla así, se rió con picardía, terminó de cambiarse, la rodeó con el brazo y le dijo:
—Vamos.
Solo llevaba el bañador; su torso desnudo dejaba al descubierto su figura esculpida. No era exageradamente musculoso, pero sus abdominales eran marcados y armoniosos. Su piel era clara, pero sin perder masculinidad. De hec







