Rubí entrecerró los ojos y, finalmente, apartó su mano.
—Habla bien. No me iré.
Marcus asintió, sin atreverse a intentar tomarla de nuevo.
—Te lo diré entonces.
—Está bien.
Marcus suspiró y comenzó:
—Descubrí algo, pero... era imposible de rastrear, no importaba cuánto lo intentara.
—¿Qué? —preguntó Rubí con una curiosidad inmensa, aunque con expresión indiferente.
Marcus tragó saliva, incapaz de mentir.
—Pude descubrir que Ethan no estaba al lado de Zoey voluntariamente; al menos, no al princi