Rubí vaciló, negó con la cabeza, luego asintió y dijo: —Está bien, iré a buscar mi pijama primero—.
Marcus la detuvo: —Siéntate, te ayudaré a llenar la bañera y a conseguir ropa, así que no te muevas—.
Rubí asintió, y Marcus llenó la bañera primero, temiendo que ella pudiera caerse más tarde si se ponía de pie estando débil.
Luego fue a buscar ropa para Rubí. Regresó a la cama y tocó su cabello, que estaba limpio. Debería habérselo lavado ese día, así que le ató el cabello y le puso un gorro de