Las palabras de Tobías rompieron el corazón de Rubí. Aunque era su hija biológica, él no estaba dispuesto a defenderla, ni siquiera después de escuchar lo que Dylan había contado.
Marcus, frustrado, estaba a punto de replicar, pero Rubí lo detuvo con un suave pellizco en el brazo. Luego levantó la vista y dijo:
—Sí, padre. Quizás deberíamos dejarlo pasar.
Su inesperada concesión sorprendió a todos, incluida Zoey.
Rubí continuó:
—Zoey es una joven brillante, la esperanza de la familia York. Ha s