Mundo de ficçãoIniciar sessão—¿Qué? ¿Son casi las cuatro? —La expresión de Dylan cambió de inmediato. Había decidido ignorar a Melisa, pero ahora su rostro se tornó ansioso mientras preguntaba con voz temblorosa—. Abuela, ¿de verdad no me estás mintiendo?
Melisa le sonrió con fingida dulzura.
—¿Mentirte? No te mentiría. ¿No te despiertas siempre a esta hora? ¿Qué pasó hoy? Do






