Rubí, sin más remedio, asintió.
—De acuerdo.
La mirada afectuosa de Marcus hizo que ella se sintiera un poco tímida. Era la primera vez que estarían separados desde que oficializaron su relación.
—Entonces vete pronto para que regreses antes —dijo Rubí, intentando sonreír.
—Cuidarás de Dylan y de tu padre —le recordó Marcus—. Así que descansa también tú.
Le robó un beso en los labios y se marchó apresuradamente, sin mirar atrás. Temía que, si lo hacía, no podría resistirse a llevársela consigo.