Marcus lo miró sin decir palabra. Aunque no le preocupaba demasiado su figura, entrenaba defensa personal y frecuentaba el gimnasio. De hecho, solo había subido un par de kilos como mucho. Por eso sabía que Elliot hablaba para molestar.
Marcus lo observó con calma y respondió con indiferencia:
-Mejor hablemos del asunto importante.
A Elliot no le importó la frialdad de Marcus. Asintió y dijo:
-Mi padre... quiere toda la familia Jensen.
De repente, su rostro se tornó serio y preocupado. Miró a M