Rubí suspiró. -Tú heredaste la enfermedad de la familia. Probablemente él también. Cuando Serena se entere, me pregunto de qué otra manera se enredarán-.
El tono de Marcus se relajó un poco. Miró a Rubí, divertido, y dijo:
-Está bien, no pienses demasiado. Que duermas bien. Mañana es el Día de San Valentín, te llevaré a divertirte-.
Rubí asintió, se dio la vuelta y miró a Marcus. Él no supo en qué pensaba de repente, pero suspiró levemente con tono impotente cuando ella le dijo:
-Espero que no