- Entonces ese sujeto es muy peligroso – opinó Emma preocupada notando la cara seria de ellos.
- Bastante – dijo Zack – por eso te buscábamos para evitar que tratara de hacerte daño.
- Eso es en parte – agregó Cedrid – la otra es que no puedo dejar que andes libre con mi cachorro creciendo en tu interior.
- No pues gracias – habló un poco molesta Emma.
- De nada – le contestó en tono sarcástico el pelinegro.
Emma frunció el ceño y estaba por contestarle al lobo pero…
- Am… señorita – le l