Vidar por poco pierde el control del auto, se vio obligado a frenar y agradecer a los Dioses que el camino estaba desierto. Él miró a su mujer, está convencido de que escuchó mal, él debió hacerlo porque ella está lo que le sigue de cabreada.
―Mimada…
―Nos hemos lastimado. ―Lo cortó. ―Estuve furiosa contigo por mucho tiempo, realmente te 0dié por como te comportaste e hiciste las cosas. ―Suspiró. ―Pero Jessi habló conmigo. ―Confesó. ―Nunca has sido demasiado bueno haciendo este tipo de cosas