Capítulo trece. Satisfacciones
Mike Sterling
Después de casi hora y treinta minutos de escucharle la amonestación a “mi suegro” pude salir de la casa de Anya, la noche estuvo fantástica; esa chica sabe lo que hace y lo que me gusta en cuanto a sexo se refiere, estuvo mucho más tranquila luego de ejercerle un poco de presión entorno a su idea fija de que le soy infiel ya que parece que la engañaron en algún momento de su vida y aunque de eso no se nada realmente no me interesa indagarlo.
Lucia llega con una sonrisa encantadora