Capítulo diecisiete. Procesos negociables
Mike Sterling
¡Sterling, que idiota!
¡Definitivamente no aprendo!
Golpeo mi frente frustrado por completo. Esa mujer me tiene loco y obviamente no quiere nada conmigo, ¡pero por supuesto! ¿y que va a querer? Si lo tiene todo: belleza, sensualidad, dinero y experiencia; toda una gama de virtudes que enloquecerían a cualquier hombre solo con verla en ropa de deporte y tenis que se ve ¡uf, fantástica! Nunca me había gustado tanto una mujer, por lo menos no mayor que yo ¿qué edad tendrá?
Mi teléfon