El rostro de Noah fue cambiando cuando escuchó a su hermano decir que el bebé era de él. Claro, es que la probabilidad de que eso fuera real era muy alta, sin embargo, comprobarlo de ese modo, era algo que le nublaba la mente.
Noah lo empujó contra la pared y lo sostuvo del cuello, con su pierna lo golpeó unas cuantas veces más, Leo simplemente estaba quieto, su principal arma de ataque aún no había llegado.
Isabel corrió rápido y los separó, Noah respiraba con dificultad, aun no podía tener