Capítulo 20. Un aliado inesperado.
Bianca se giró a mirar al doctor Conte, y se encontró con unos familiares ojos negros que le sonrieron con amabilidad.
―Hola, doctor Conte, ¿cómo está?
―Llámame Fabricio, eres la esposa de uno de mis mejores amigos.
―Gracias, Fabricio. ¿Le dirás a Lorenzo lo de mi hijo?
―No, es mi amigo, pero no puedo contarle nada, eso entra entre la confidencialidad entre médico y paciente. Sin embargo, creo que tu deberías decírselo porque si él se entera por otra fuente será peor.
―No puedo, Fabricio, f