Capítulo 84 Una noticia…inesperada
El sol brillaba con una intensidad dorada mientras la embarcación surcaba las aguas turquesas.
Los niños, equipados con chalecos salvavidas, gritaban de alegría cada vez que una estela de espuma saltaba por la borda.
—¡Mira, Ariana! ¡Peces y arena, mucha arena! —exclamó Elías, señalando.
Ariana sonreía, pero sus manos seguían apretando con fuerza el borde del asiento. Leónidas la observó de reojo. El barco se dirigía hacia una pequeña bahía escondida entre for