Capítulo 118 Es complicado
Saray observó con detenimiento a la bellísima mujer que caminaba escoltada por Jonathan Celis. La rabia empezó a quemarle las entrañas.
—¡Maldita sea, es ella! ¿Qué pasa, Eduardo? ¿Por qué está aquí y vestida así? Ese traje debe valer una fortuna; no se ve nada barato.
—¡Qué carajos voy a saber! —respondió Eduardo entre dientes—. Sabes que no he vuelto a ver a esa malagradecida en mucho tiempo. La muy... ni siquiera responde el teléfono. No he podido verla en la clín