Capítulo 88 Enfrentamientos
La puerta se abrió de golpe. Fue Leónidas. Él estaba buscando a Ariana para decirle que todo estaba listo para que fuera a ver a su madre con los niños.
Sus ojos escanearon la escena: Talina en el suelo, encogida de dolor, y Ariana de pie, a un metro de ella, con el rostro petrificado.
—¡Talina! —rugió Leónidas, lanzándose al suelo para sostenerla.
—Me duele… Leónidas, nuestro bebé… —sollozó Talina, dejándose levantar del piso por él y enterrando el rostro en su homb