Cuando ya llegó junto a él, me recibe con un "Buenos días" sin dejar de sonreír, yo le respondo al igual. Me ofrece su mano para que lo tome de ella, nerviosamente la acepto, y caminamos hasta los escalones del Jet. Él me invita a subir primero, y comienzo hacerlo.
Al entrar compruebo que sí es un Jet, bueno no es que sepa de eso pero se nota por el espacio que hay, es un avión privado, con pocos asientos de piel y unas mesas, observo el lugar, se ve todo lujoso y costoso. Es