Decirle adiós a esa persona que en algún momento significó mucho para ti, había sido lo más difícil y doloroso que había hecho en mi vida. Me sentía incompleta, como si una parte de mí se hubiera quedado con él, en el instante que me alejé.
No voy a negar que caí en una depresión de casi un mes, no quería saber de nada y de nadie. Me sentía aún mal, por todo. No solo me afectaba lo que él me había hecho, sino también lo de mi madre, la pérdida de mi hermano. Aún así