Capítulo 66. Los hechiceros son el problema
Portia regresó a la manada en el momento que Alexey miraba a todas partes, dejó escapar el aliento y corrió hacia ella aliviado de verla.
—Portia, me preocupé cuando no te vi por ninguna parte pensé que podrías haberte perdido.
Portia resistió las ganas de poner los ojos en blanco, detestaba la mirada de cachorro perdido de Alexey, detestaba los hombres empalagosos.
—Solo quería pensar un poco, todo esto es muy confuso, encima hay un terremoto, me siento en una película de ciencia fic