Capítulo 62. Amor incondicional
Aisha entró a la habitación donde pusieron a Leonid después de que un sanador lo evaluó.
Leonid estaba levantándose de la cama y Aisha se apresuró a sostenerlo.
—Estás bastante herido —expresó angustiada al ver la cantidad de moretones y heridas abiertas en su cuerpo y también en el rostro.
—El pelaje de Akron lo disimulaba —murmuró él con una mueca de dolor.
—Debe dolerte mucho —murmuró Aisha angustiada.
Leonid la miró intensamente.
—No me duele más que lo que me dolió tu rec