Sus ojos azules observaban el perfecto vestido rojo que enaltecía su figura, su elegancia, Lillith empezó a bajar y fiel a su palabra Killian estaba esperando por ella al darse la vuelta el Beta se había quedado sin aire en los pulmones ella estaba ardiente y natural no necesitaba de ningún cosmético el leve sonrojado de sus mejillas, sus ojos azules brillantes y aquellos labios carnosos eran la perfecta combinación para el deleite del Beta, el vestido que traía puesto dejaba en claro que la si