— De un momento a otro el sol se había dejado ver, el amanecer había llegado y la rara sensación había desaparecido - Ha llegado un nuevo día - Murmuró Lillith decidiendo soltarse del agarre de Killian.
— Ha llegado un nuevo día y con ella debemos de dejar en claro muchos asuntos - El hombre había tomado el camino que lo llevaba hasta la casa de la manada de Rosas de Luna con Lillith siguiendo sus pasos, pero había algo más oculto en la mirada Azul de, sus pasos por el suelo de aquella manada e