Desde que regresó de Solaria, Gabriel no había dejado de pensar en aquella llamada.
Quería volver a hablar con su yo del futuro.
Si de verdad había hablado con él, necesitaba saber cuál sería la verdadera causa de su arrepentimiento: que Carolina incendiara la casa con Miranda dentro o que él perdiera a Carolina.
No encontraba la respuesta.
Cuando volvió a casa, encontró habitaciones frías y vacías.
Recordaba que Carolina cocinaba sus platos favoritos, le preparaba el desayuno todas las mañanas,