Eva North
Había curado a los heridos, ayudado a las mujeres a regresar a sus casas y todo lo hacía mientras las demás personas se me quedaban viendo como si fuera una especie de angel, solo que con la sangre que sentía seca en mi cara era más como un angel vengador.
Mis manos en algún punto intentaron temblar, pero me calmé lo más que pude antes de continuar con mis labores.
Pero cuando ya no hubo nada más que hacer tuve que darme la vuelta y enfretarme a ellos, enfrentarme a los hombres que