Daniel se acercó, quedando a su espalda, y fijó la vista en el cristal.
—Mis padres —dijo, señalándolos con un dejo de nostalgia que rara vez permitía aflorar—. Y el matrimonio Rivera.
Hizo una pausa, y su mirada se suavizó por un segundo al posarse en la figura de la madre de Victoria.
—Lily Rivera era una excelente mujer. Conmigo fue siempre muy dulce y amable; mi madre la quiso mucho.
Victoria sintió un nudo opresivo en el estómago. El rompecabezas de su pasado empezaba a mostrar pie