OSCURIDAD EN EL CORAZÓN. Capítulo 35: La reina quemada
DANIEL ÁVILA
—¿Esperar a que te desangres o terminar el trabajo de María? Ese es un gran dilema —dijo Ezequiel hincado frente a mí, viéndome con atención, como si no quisiera perderse del momento en el que desfalleciera—. Hay que admitir que no fue el mejor intento de la doctora Murillo, pudo hacer un corte más eficaz en la yugular.
Mientras se calzaba unos guantes de látex para encubrir sus huellas, cubrí el mango de bisturí con mi mano y me preparé, pues lo que seguiría sería doloroso y pe