Humillación, eso era lo que este millonario sentía frente la mansión de la familia de su esposa, fue echado y no se le permitió hablar con Sofía ni siquiera para que ella se dignara a explicarle con detenimiento el documento que le hizo llegar con una abogada. Tantos años sintiendo que esta mujer solo estorbaba en la nueva vida que tenía, pero sin atreverse a tomar ninguna medida en su contra y ella por una simple discusión que tuvieron tuvo el descaro de pedirle el divorcio de forma legal.
Una