Cuando se es una mujer joven, bella, rodeada de lujos, de pretendientes y oportunidades no se tiende a pensar jamás en que las cosas podrían cambiar en algún momento, todo lo contrario, se cree poseer la suerte a favor y por ello en la mayor parte de los casos el tiempo es un factor que se va desperdiciando.
¿Para qué preocuparse por ese proyecto que un día se tuvo hoy? Se puede iniciar mañana o mejor dentro de un año ¿La culminación de los estudios? Eso se hará pronto y así todo se va posterga