Al final, ni con todo el dinero, la posición social, contactos e influencia, no podía obligarla a quedarse a menos que se olvidara de eso, del amor, solo en las películas y series es posible que una mujer se enamore de un secuestrador, del que la golpea o la hace sentir miserable, en la vida real solo finge aprecio esperando el mejor momento para escapar. Era obvio que él no quería que ella se fuera, pero comprendía su posición, de hecho, era la misma que la de él y la mejor forma que se le ocu