Olivia.-
La situación con Laura me tenía muy preocupada, ayer tuve que llevarla a mi casa y hacerla dormir. Alexander sigue sin reaccionar y esa mujer tampoco nos permite acercarnos como si mi cuñado fuera de su propiedad.
Necesito el trasfondo de lo sucedió entre ellos, no dejo de pensar en las palabras de mi hermana, siempre se pone nerviosa cuando piensa en la razón por la que ellos terminaron.
¿Qué habrá sido tan grave?
— ¿Cuándo se terminarán los problemas? –dejo escapar un suspiro agotado y luego como si una energía divina me respondiera la puerta de mi despacho se abre de golpe, golpeando la pared con un sonido sordo que resonó en el silencio.
Brandy estaba parada en el umbral, con el rostro inyectado en una rabia apenas contenida.
— Creo que nunca –susurré, me puse de pie lentamente detrás de mi escritorio, mi postura reflejada control porque sabía que tarde o temprano esto pasaría –. Brandy, no recuerdo haberte concertado una cita –expresé con sarcasmo pero profesional,