Mundo ficciónIniciar sesiónDamián se incorporó y me levantó suavemente para que quedara de pie entre sus piernas, sus manos encontraron la cremallera de mi enterizo. El sonido del cierre bajando se mezcló con el de las olas rompiendo en la orilla seguido por el susurro de la tela al caer a mis pies.
El aire nocturno erizó mi piel, pero Damián estaba allí para calentarme. Me atrajo hacia él, sentán






