Will Russell
A la noche le sigue una dura madrugada y espero a que me dejen entrar a verla. Mi corazón está dividido, sólo quiero ver a mis niñas, pero tampoco quiero dejarla sola. Llega el tío de Daryan y me da un fuerte abrazo.
—Lamento verte de nuevo en estas circunstancias, muchacho.
—Al menos me quedo tranquilo porque está aquí —le digo con una sonrisa—. Dígame todo como es, no me adorne nada.
—Bien, pero te advierto, nada de lo que viviste te tiene preparado para esto, porque la incertidu