Jake Huxley
A pesar de querer ver de nuevo a Beatrice, he tratado de mantenerme lo más alejado posible, porque al mismo tiempo que esa mujer me llama, me hace recordar que no quiero nada con ninguna para no pasar lo mismo de antes.
Me dejo caer en el sofá de mi mansión dispuesto a quedarme allí o donde me pille la noche, porque a mi cama no quiero ir, se me hace un desperdicio ocupar un espacio que ni siquiera disfruto, hasta que el teléfono me saca de mi autocompasión.
“Hola, tío, ¿cómo tas? —