Tres años después…
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Lily Lloyd
Salgo de mi oficina con una carpeta entre las manos a la que no dejo de mirar, porque lo que me encuentro allí es una barbaridad. Llamo a la puerta de Mitch, él responde que pase y en cuanto me ve, se despide de quien está tras la línea.
—Te dejo, mira que vienen a matarme. Si no respondo el siguiente llamado, ¡llama a Scotland Yard!
—¡No me jodas, Mitch! —le digo molesta lanzando la carpeta a su escritorio.
—¡Dulcifícame el tono, preciosa! ¿Para eso te acompañ