Will Russell
Terminamos de pelear, se termina el silencio tras el trago, Jake se acerca a mí y me da una sonora palmada en la nuca.
—¡Tarado! ¡¡No puedes decir todas esas cosas!! Cualquier mujer se va a espantar más que sentirse halagada si oye que hablan así de ella.
—¡Pero no tienes que golpearme! —le digo acariciando la nuca—. ¡Me vas a dejar tan idiota como tú!
Jake abre la boca para decirme algo, pero se calla. Me ha regañado de todas las maneras posibles por querer quedarme con Lily, l