La puerta fue tocada por naim y Akira quienes iban a ver cómo había amanecido Arturo
—están tocando la puerta—
—puedes abrir me estoy terminando de maquillar-
—vamos laila ¿no te has visto? No necesitas maquillaje—
—ya se que no, tampoco es mucho—
Arturo se colocó sus zapatos y camino hacia la puerta
—¡Hermano!—
Akira lo abrazó rápidamente con preocupación
—¿cómo estás?—
Le dijo abrazándolo fuertemente y con lágrimas en sus ojos
—estoy bien hermosa—
Se despegó del dorso de su hermano y limp