—¡Akira!—
Volví a exclamar y trate de ayudar a la chica del servicio a levantarse del piso
—no la toques naim o verá de lo que soy capaz—
Me quede a medias no quería ni moverme, mi princesa estaba vuelta una fiera salvaje, sus pupilas estaban dilatadas y sus ojos los cuales eran bastante grandes me miraban con enojo, tristeza, y algo de decepción
—¡l-lo siento!—
Dijo la chica parándose del piso y acariciando su mejilla que ahora estaba bastante colorada mientras las lágrimas empezaron a derra