La noche se presentaba sumamente y las nubes bajas ocultaban cualquier rastro de luz, como si el mismo cielo estuviera conspirando para cubrir los pasos de Joseph y Markus. Sin embargo, el equipo en el que iban Logan y Rachel avanzaba en silencio por las oscuras callejuelas de tierra que conducían hacia el punto exacto que marcaban las coordenadas que Cherry les había dado, sin amedrentarse por la ausencia de luz.
—Es allí —dijo Cherry, quien iba en el asiento trasero en un extremo, junto a Rac