Cuando salió directo hacia el baño, Rachel apenas podía mantenerse en pie. El malestar en todo su cuerpo había alcanzado un punto insoportable, y le faltaba el aire. Una vez entró en el lavabo del despacho, apenas tuvo tiempo de inclinarse sobre el inodoro, antes de que su estómago se revelara de nuevo.
Mientras se aferraba al lavamanos, intentando recomponerse, oyó a lo lejos la voz de Esperanza llamando con apremio a Logan, quien apareció unos pocos minutos después en la puerta del baño, con