Rachel, quien se encontraba recostada en la cama, con el teléfono en la mano, preguntándose quién podría estar detrás de todos aquellos mensajes, oyó cómo entraba una nueva notificación. El mensaje que había recibido anteriormente la había dejado sumamente inquieta, pero lo que vio en esta ocasión la dejó petrificada.
El mensaje era breve, pero el contenido era más que claro. La foto adjunta mostraba una prueba positiva de embarazo junto al rostro de Caroline, quien sonreía a la cámara en gesto