El resto de la mañana y de la tarde transcurrió lentamente para Jenna, quien, a pesar de todo, se mantuvo cien por ciento enfocada en su trabajo, salvo en pequeños descansos que se tomaba para atender a su pequeño.
La cena de aquella noche le parecía de suma importancia, no solo por los detalles que le había dado David sobre el menú, sino porque era la primera vez que cocinaría una cena de esa magnitud para gente de las más altas esferas de la sociedad; y no podía permitirse cometer ni el más m