Irene.
Las compras nos llevaron prácticamente toda la tarde, pues a Marissa se le iban los ojos cuando algo era de su agrado, mientras yo tuve que guardarme el "no" al ver cuánto estaba gastando en Julián.
Ya que, según ella estuvo reprimiendo las ganas de comprarle cosas al bebé por muchos días, por no tener una definición a lo que si hijo y yo teníamos.
__ ¿Me dirás porque te ves tan nerviosa? - cuestionó sentada frente a mí en una de las tiendas donde pidió que le mostraran una colección e