Epílogo.
Tej.
Mi cabeza fue la primera en salir cuando me impulsé desde el fondo de la alberca, me quité el excedente de agua antes de ver cómo el primero de los chiquillos revoltosos saltó sobre mí.
Alcancé a tomarlo, pero cuando noté un ejército de niños vino directo al agua logrando que me dé la vuelta para que no me salpicara la cara.
Las risas de mi hijo mayor me hicieron reír también, pero ni me he dado la vuelta cuando vi a Aiden y George lanzarse al agua para atrapar a sus hijos.
__ Diez minuto