Narrador omnisciente.
La intranquilidad rodó por los músculos de Tej, cada paso que dió dentro de aquella casa fue como si el piso quisiera abrirse para encerrarlo.
Eso parecía desde su punto de vista y no era miedo, sino la precaución de tener a alguien vigilando cada movimiento.
Subió los escalones, soltó un suspiro y llegó a la habitación de la chica que contenta por al fin obtener su atención se puso más colonia en las orejas.
Se miró en el espejo y ladeó una sonrisa con la cámara de fre